GEWB

Daniel Potes Vargas

OPINIÓN

Los aliados de Gustavo Vélez Román

Diego Fernando
Arias Escobar

El concejo de cada municipio, una co-gerencia legislativa como la definió en su día Jaime Castro Castro, debe estar compuesto por un personal exento de gaminería y configuraciones ajenas a su estructura, función y destino. 
Hijo de Norbey Arias Ocampo, Diego Fernando es quizás el más joven de los aspirantes al Concejo de Tuluá en esta convocatoria electoral. 
Este hijo de Mariela Escobar Fernández, hermana de Jairo, ex-alcalde, senador y ex gerente del Instituto vallecaucano de Investigaciones científicas, Inciva, entre otros cargos, es empresario de la sandalia. Se ha hecho un consumado exportador de tales productos que muestran la calidad de la industria tulueña y piensa que hay que enfatizar, debido al talento humano existente en Tuluá, en capacitación para jóvenes y madres cabezas de hogar en máquinas de coser, bisutería, marroquinería  y bolsos. Hay que implementar una cultura de la costura, comenta este joven y emprendedor empresario tulueño que hizo su primaria en la escuela del barrio El Jardín, su bachillerato en el colegio de Occidente y sus cursos de preparación en el Sena, de donde salió muy bien preparado en su campo, con posteriores cursos de mejoramiento profesional. Lo mejor de Tuluá es su gente y lo peor, su inseguridad, es la idea de este propietario del almacén Sandalias Sarita. Diego Fernando cree que la política se hace con amigos y con la familia. Propondría la trasmisión de las sesiones del Concejo tulueño por Internet, con cámaras a la web, materia en la cual es un legítimo experto. Es grato como tulueño para uno, dialogar con una joven figura y promesa de nuestra política local. Laborioso como una arriera y jovial como un niño Jesús es este aspirante a concejal de nuestra corporación edilicia, que tan necesitada está de un cambio radical sustancial, que permita tener una clase legisladora local de calidad y nivel ético  fuerte. Diego Fernando es primo del  apreciado político tulueño Jairo Mauricio Escobar Guzmán, de grata recordación en nuestro medio.